La Muerte Silenciosa 3

El señor Lewis había estado recibiendo llamadas toda la mañana. Muchas de ellas referentes a la muerte del señor Lamont. Aunque esta muerte también había sido declarada como natural por los servicios de emergencia, el hotel Pilgrim había amanecido con varios huéspedes menos, a nadie le gusta dormir en el mismo lugar en el que ha muerto alguien.

La Muerte Silenciosa 2

El hotel Pilgrim había vuelto a su rutina habitual tras la muerte de la señora Ward, la cual había sido resuelta como muerte natural. El señor Lewis, el actual gerente del hotel, se había encargado de que el hecho repercutiese lo menos posible en los medios de comunicación ya que una muerte en su hotel, aunque hubiese sido por causas naturales, podría perjudicar el negocio.

La Muerte Silenciosa 1

El hotel Pilgrim había sido cerrado aquella noche, solo los invitados a la fiesta del 80 cumpleaños de Mary Ward podían entrar en el lujoso complejo.

Mary Ward había heredado hace unos años la fortuna y empresas de su marido, el señor Rick Ward, el cual había hecho fortuna con empresas tecnológicas e inversiones en otros países. Las empresas Ward eran conocidas mundialmente y su fortuna una de las mayores del mundo, así que Mary Ward no había tenido falta de nada desde que el señor Ward había muerto.

Cogito 17

En la pantalla aparecía una llamada entrante de Anne, pero nadie se acercaba a cogerlo.
La puerta del despacho de Johannes se cerraba tras una figura, en el suelo un charco de un liquido violeta que comenzaba a cubrir el suelo al haberse salido del vaso en el que estaba contenido, cerca del vaso yacía el cuerpo sin vida de Johannes.

Cogito 16

Anne cerraba tras de si la puerta del despacho de su superior, tras varios meses de investigación por fin estaba libre. Como era costumbre en su departamento podría cogerse un par de días libres para descansar y desconectar de todo eso.

Cogito 15

Johannes no entendía los rodeos del científico para contarle el descubrimiento. Éste le cogió del brazo y lo llevó hasta un microscopio.

-Siéntate y observa- le dijo.

Cogito 14

Johannes se encontraba en su casa, sentado en un cómodo sillón unipersonal. Hacía días que el caso no daba nuevas pistas y los científicos no lograban identificar lo que fuese que vieron por el microscopio.